TRAUMA
Sana las heridas del pasado de abajo hacia arriba (Bottom-Up) de forma segura.
Psicólogo especialista en Trauma en Sevilla (Nervión) – Psique Psicólogo Sevilla
A lo largo de nuestra vida nos enfrentamos a situaciones difíciles. Sin embargo, existen experiencias que saturan nuestra capacidad de respuesta, dejando una huella profunda en nuestro sistema nervioso.
El trauma no es solo el evento impactante que ocurrió en el pasado, sino el impacto, la carga biológica y el dolor relacional que sigue vivo hoy en tu cuerpo, en tus emociones y en la forma en que te relacionas con el mundo.
Ya se trate de un trauma de shock por un evento único (un accidente, una agresión, una pérdida traumática) o de situaciones dolorosas prolongadas en el tiempo, lo que clínicamente conocemos como trauma de crianza, del desarrollo o trauma complejo —vínculos difíciles en la infancia, negligencia emocional, desamparo, parentalización (el niño hace de cuidador del padre o madre)—, en Psique Psicólogo Sevilla te ayudamos a procesar esas vivencias para que dejen de controlar tu presente.
En nuestra consulta de Nervión, tendrás ayuda. No te cohibas en buscarla, pues aceptar la vulnerabilidad es la primera señal de tu apertura emocional hacia una relación reparadora.
El dilema de la infancia: ¿Apagarme a mí mismo para sentirme querido?
A diferencia de una vivencia adversa aislada, el trauma de crianza es una herida por omisión o comisión continuada en el tiempo. El sistema nervioso del niño crece adaptándose a un entorno crónicamente inseguro. Desde la Teoría Polivagal de Stephen Porges , el niño se encuentra ante una paradoja biológica irresoluble: su sistema de apego le impulsa a buscar proximidad en sus cuidadores para regularse, pero su neurocepción le avisa del peligro y le ordena huir de ellos.
Al no poder luchar ni escapar de casa, el circuito se colapsa, forzando al sistema autónomo a oscilar sin control entre la hiperactivación simpática (terror, rabia) y la disociación o el colapso vagal dorsal. Como detalla Antonio Damasio (La sensación de lo que ocurre), si el cuerpo de un niño está en constante alarma o anestesiado para no sentir el dolor del rechazo, los cimientos biológicos de su identidad se distorsionan.
El adulto con trauma complejo a menudo describe sentir un vacío existencial crónico o «no saber quién es», porque su cerebro ha desconectado la lectura de sus propios marcadores somáticos para poder sobrevivir.
Manifestaciones del trauma complejo: Las partes disociadas del Yo
El dolor o la falta de protección que vivimos en la infancia no se solucionan dándoles vueltas en la cabeza; se quedan grabados profundamente en tu cuerpo y en tu forma de ser.
El trauma del desarrollo se expresa hoy en tu día a día a través de estas señales:
- Una lucha interna constante (Sentirte fragmentado por dentro): A veces, cuando el sufrimiento en la infancia es demasiado grande, nuestra mente se divide para poder sobrellevarlo. Por eso, hoy en día puedes sentir que hay "varias partes" dentro de ti: una parte herida que se siente pequeña e indefensa, otra protectora que salta con impulsividad, autodesprecio o adicciones, y otra que prefiere anestesiarse y huir. En consulta te enseñamos a escuchar y calmar a esas partes desde el cuerpo para que dejen de chocar entre sí.
- Vivir a la defensiva (Energía atrapada en el cuerpo): Cuando de niños nos enfrentamos a situaciones difíciles y no pudimos defendernos ni huir, esa energía de supervivencia se quedó bloqueada en nuestro sistema nervioso. De adulto, vives con un cuerpo que sigue reaccionando de forma invisible, activando defensas automáticas ante situaciones cotidianas porque tu organismo siente que el peligro sigue ahí fuera.
- Olvidarte de ti para que te quieran (Estrategias de supervivencia): Para asegurar el cariño y la aceptación de tus cuidadores en la infancia, aprendiste a protegerte adaptándote a lo que ellos esperaban de ti. Quizás te viste obligado a ser el niño perfecto, a hacerte invisible o a cuidar de tus propios padres. El problema es que hoy sigues usando esas mismas defensas, confundiéndolas con tu verdadera identidad y sacrificando lo que tú realmente necesitas.
- Alerta permanente y recuerdos físicos (Hipervigilancia): Vivir con el cuerpo tenso, los músculos apretados y en un estado constante de sobresalto. Cualquier pequeño detonante en tu rutina actual puede hacer que tu cuerpo reaccione de golpe, recreando de forma idéntica la misma opresión en el pecho, los nudos en el estómago o la angustia que sentiste de niño.
Nuestro enfoque clínico en Nervión: Sanar de abajo hacia arriba (Bottom-Up)
Nuestra intervención clínica es profunda, orientada a sanar a la persona en su conjunto atendiendo a lo sensorial-emocional y lo cognitivo. No forzamos catarsis dolorosas, ni revictimización; combinamos el modelo contextual con la psicología somática:
Dimensión Terapéutica
¿Cómo trabajamos el trauma?
Aplicamos un procesamiento Bottom-Up (de abajo hacia arriba). Prestamos atención a la microestructura del movimiento corporal. Si el cuerpo se contrae o se encoge (postura de indefensión), ayudamos a realizar micro-movimientos conscientes de empuje o firmeza.
El impacto real en tu proceso
Al ejecutar físicamente la acción defensiva que quedó truncada en la infancia, el tronco encefálico sale del bucle del trauma y el cerebro registra que hoy puedes protegerte.
modelo de trabajo
Clínico
Modelo Contextual y
Relacional Reparador
¿Cómo trabajamos el trauma?
Basándonos en el «Gran Debate» de Wampold, la eficacia no radica en un protocolo rígido, sino en la alianza terapéutica. Integramos las terapias de tercera generación (aceptación y defusión de narrativas como «estoy roto») con la dimensión intersubjetiva de la sesión.
El impacto real en tu proceso
Si el trauma se originó en una relación destructiva en la infancia, la sanación solo puede ocurrir en el contexto de una relación terapéutica reparadora, predecible y explícitamente segura.
modelo de trabajo
Clínico
Co-regulación e
Integración del Afecto
¿Cómo trabajamos el trauma?
El terapeuta actúa como un tutor de resiliencia (Boris Cyrulnik), alterando la narrativa del daño mediante la co-regulación interactiva (tono de voz, mirada). Ayudamos a ampliar tu ventana de tolerancia al afecto, de forma progresiva (Daniel Gil).
El impacto real en tu proceso
Aprendes a modular e integrar la intensidad de las emociones del pasado sin que inunden tu sistema ni te obliguen a anestesiarte o disociarte.
Las fases de la reconstrucción: Tu seguridad es lo primero
El tratamiento del trauma complejo en nuestra consulta autorizada como Centro Sanitario de Sevilla se divide en tres etapas muy cuidadas:
- 1. Estabilización somática: Aprendes recursos prácticos en el presente para regular tu cuerpo y tus emociones, asegurándote de que te sientas 100% a salvo, en nuestra consulta en Nervión.
- 2. Procesamiento integrativo: Relajamos en el presente las estrategias profundas de supervivencia, ayudando a tu sistema nervioso a digerir y archivar correctamente esos recuerdos dolorosos, despojándolos de la carga física que hoy te desborda.
- 3. Reconciliación y libertad: El objetivo no es olvidar de forma mágica lo que pasó, sino lograr que esa vivencia deje de repetirse biológicamente en tu cuerpo y pase a formar parte de tu historia como algo que superaste, permitiéndote recuperar tu independencia y autonomía, tu vitalidad y tu seguridad.
Estamos disponibles para ti de manera presencial en nuestra consulta autorizada como centro sanitario en Nervión (Sevilla), así como en formato de terapia online para ocasiones concretas.