Psicoterapia Individual: ansiedad, depresión, fobias, miedos, insomnio, enfermedades psicosomáticas
"Plantear nuevas preguntas, nuevas posibilidades, considerar los viejos problemas desde un nuevo ángulo, requiere imaginación creativa y marca un avance real en la ciencia y la vida".
Albert Einstein
Terapia individual: un espacio de confianza y transformación personal
La sesión de terapia individual permite el establecimiento de una relación íntima y profunda con el psicoterapeuta. Los estudios científicos consideran a esta variable «relación íntima y vinculo profundo» como fundamental y necesaria para obtener resultados para el paciente. Puedes consultar bibliografía en Bruce E. Wampold y Zac E. Imel, El Gran debate de la Psicoterapia, la Evidencia de qué hace que la terapia funcione.
El trabajo se realiza con la ayuda de la escucha activa y disponible.
Utilizamos técnicas procedentes de las terapias encuadradas dentro del modelo contextual, donde se incluyen las terapias cognitivos-conductuales (analítico-funcional, activación conductual, reforzamiento positivo, aceptación y compromiso, racional-emotiva,…) y somato-relacionales (re-aprendizajes sobre las conductas emocionales limitadas y desajustadas por la relación de apego y desensibilización del trauma relacional).
Estamos orientados a cambiar comportamientos y creencias, y proporcionar calma y regulación al estrés, ansiedad, tensiones emocionales y cuadros depresivos. También facilitamos la búsqueda de soluciones a problemas y conflictos en el funcionamiento diario y vital de la persona.
Cuando las heridas del pasado se enquistan
Con las intervenciones que realizamos en terapia individual te ayudaremos a reducir tu sufrimiento; nunca podremos evitar la parte real vital de tu problema, pero si ayudarte a salir de ella y/o aprender a reorganizar, es decir, puedes aprender a dejar de pelearte con tu problema, y encontrar nuevas alternativas, que a su vez modificarán tu contexto.
Cuando una persona arrastra viejos conflictos sin resolver, viejas heridas, su mente, su cuerpo y su vida emocional se vuelven rígidos, neuróticos, maniáticos, intratables, a fin de defenderse del dolor y el sufrimiento.
En la terapia, trataremos que “descubras” la verdadera función de algunas de tus conductas que siempre mantienes, y que marcan tu personalidad y tu vida. Por ejemplo, ser personas muy graciosas, o estar siempre disponible para los demás, o entenderlo siempre todo, o estar pensando continuamente en que va a pasar o en lo que pasó, o las personas que pueden con todo, o ser personas demasiado enfadadas, o demasiado llorosas, o formas de evitación con el sexo contrario, con amigos, con la familia. Son la fuente de muchos conflictos y síntomas.
Para ello trabajaremos en un primer momento con un enfoque analítico-funcional y contextual mediante el cual podrás tomar conciencia y modificar muchas de las conductas que más afectan a tu día a día: falta de habilidades sociales y relacionales, obsesiones, determinados miedos, estados depresivos, etc.
Y, posteriormente, si lo deseas, podemos trabajar sobre las conductas disruptivas (aprendidas en etapas pre-verbales y hasta los 3-4 años y que difícilmente se pueden cambiar sólo con trabajos cognitivos). El objetivo es hacerlas madurar y ajustarlas a la realidad adulta, para ellos usaremos técnicas relacionales y que será fundamental para superar miedos, angustias, sentimientos de vacío, incomprensión, soledad, desorientación, etc